Era
en la localidad onubense de Almonte donde el miércoles, alrededor de las 15:00
horas, la Policía Local y el Consorcio Provincial de Bomberos intervenían para
prestar auxilio a un menor de 7 años que se encontraba encerrado en su vivienda
supuestamente por su progenitora.
Gracias
a los vecinos que alertaron del suceso, se encontró al niño llorando y en un
grave estado de ansiedad en un balcón perteneciente a la habitación donde
estaba encerrado. En pésimas condiciones de salubridad, los agentes de menores
le atendieron y alimentaron, y posteriormente, se esperó a que la madre, de
unos 30 años de edad, regresara para después ser detenida y trasladada al
cuartel de la Guardia Civil. Según los vecinos, este hecho no era la primera
vez que sucedía. Por ello, el niño pasó la noche en un centro de menores tras
ser reconocido en un centro médico.
La
Policía Local ha informado mediante una nota de prensa, que el menor se
encontraba recluido en una habitación, cerrada a cal y canto y con la puerta
llena de cadenas y candados que impedían el paso y la movilidad del niño.
La
investigación de este hecho ha sido llevada a cabo por la Policía Local de
Almonte dejando al niño bajo custodia de la Unidad Prommesas, una asociación de
mujeres y menores de la localidad.
Tras
las diligencias previas, se ha constatado gracias a algunos testigos, que hubo
actos violentos repetidos periódicamente y se ha podido averiguar que éste no
era un hecho puntual. Era algo normal en la rutina de esta mujer el dejar al
niño solo sin la supervisión de un adulto, desde las 6:30 hasta las 16:30 horas
que duraba la jornada laboral en los días en los que el menor no tenía que asistir
al colegio.
Además
se ha verificado mediante partes médicos que había signos que determinaban posibles episodios de carácter violento. Por
ello, se procedió a la detención de la madre, imputándole delitos de abandono y
malos tratos.
Tras
esto, el juez ha decretado libertad provisional para la madre además de una
orden de alejamiento: no podrá acercarse a menos de 200 metros del niño y
deberá comparecer los días 1 y 15 de cada mes en los juzgados para su control,
según ha confirmado la unidad ‘Programa Mujer-Menor en Servicio de Apoyo
Social’.
La
investigación buscará datos relevantes que muestren cómo es la realidad de este
menor y para ello se atenderán las informaciones del colegio donde estudia el
niño y los informes médicos anteriores a este episodio.
La
unidad de protección del menor, pedirá la retirada de la patria potestad a la
madre, la cual anteponía su jornada laboral en la campaña fresera, al cuidado
de su hijo. Del paradero del padre no se conocen informaciones.
Además
se ha querido hacer un llamamiento a la población para que en caso de este tipo
de situaciones, maltratos tanto a mujeres como a niños, se denuncien para poder
así actuar antes de que el desenlace sea fatal y no se corra la misma suerte que
el menor almonteño.
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